domingo, 7 de junio de 2009

Silverio (...y compañía) en Capellanes. 1866


Los salones de Capellanes en febrero de 1882 (Dibujo del natural, por Comba)



Conocida es la crónica del concierto andaluz que ejecutó Silverio en los madrileños salones de Capellanes el sábado 12 de mayo de 1866. La noticia publicada en La Iberia del jueves 17 de mayo está recogida, entre otros libros, en El flamenco en Madrid, de José Blas Vega (Almuzara, 2006), Una Historia del Flamenco, de José Manuel Gamboa (Espasa Calpe, 2005) y Los cafés cantantes de Madrid, de Blas Vega (Guillermo Blázquez, 2006).

Esta es la prenda: crónica del concierto del 12 de mayo y anuncio del concierto del sábado siguiente.



La Iberia, 17 de mayo de 1866




Traemos hoy al cuaderno una gacetilla -creemos que inédita- publicada en el periódico La Discusión -¡qué bonito nombre!- del 19 de mayo de 1866, en la que el entusiasta secretario de la redacción, Mariano Ponz, anuncia con mucho salero, para la noche, el segundo concierto del primer cantaor del mundo. Y, ¡sorpresa!, el sevillano no iba solo: le acompañaban el Compare de Córdoba y la sonanta de José Murcia. Destacamos, además, el repertorio detallado, el guiño a la competencia del canto italiano y la confirmación del éxito del concierto del sábado anterior.



La Discusión, 19 de mayo de 1866




¡Olé! Hoy se verificará en el salón de Capellanes un concierto de los que dicen soleá, y al cual quisiéramos que fuera Madrid en masa, supuesto que se trata de oír música española, andaluza de pura sangre, ejecutada por el primer cantaor del mundo, el célebre Silverio Franconetti, y su compañero el Compare de Córdoba, a los cuales acompañará en la guitarra el no menos celebrado D. José Murcia.
Bueno será que nuestros lectores conozcan la clase de cantes de que ha de componerse el concierto, y que son los siguientes:
Seguidillas.-Serranas del sentimiento.-Jaleo.-Caña.-Polo.-Javera y malagueñas.-Las rondeñas del negro.-Serranas del sentimiento y Polo de Tobalo.
Después de esto, no hay fioriture, ni rondó, ni cavatina posible. ¡Arza!

Toda la gente de gusto
que no le tenga estragao
ha de oír el cante fino
con buen estilo cantao.

La función, según se anuncia en el programa, principiará a las diez de la noche y concluirá a las dos de la madrugada.
En el primer concierto dado por los célebres cantaores, hubo una concurrencia extraordinaria, y esperamos que en el segundo la afición de los madrileños habrá aumentado.

3 comentarios:

  1. ¡Que sabrosa es la "llamada" al flamenco del entusiasta reportero Mariano! Y completísima. Pocas veces se mencionan a los acompañantes, y además anticipa el programa completo que se va a realizar.

    Está claro que es aficionado, conocedor -un gran conocedor- y posiblemente andaluz de pura cepa.

    Me llama mucho la atención el repertorio: casi todo malagueño y rondeño. La forma de escribir lo que nosotros llamamos jabera, me da que pensar que quizá no provenga de las hermanas haberas, sino de otra fuente.

    Veo que menciona ya, las rondeñas del negro, que el método de guitarra de Rafael Marín (1905) dice que es el macho con el que se rematan las jaberas.

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  2. Silverio siempre llevó las rondeñas del negro en su repertorio, desde sus primeros conciertos después de su vuelta de América.

    La Javera podría ser la primera vez, te hablo de memoria...

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  3. La pregunta del millón
    ¿qué serían esas rondeñas del negro?

    Decía lo del repertorio malagueño, porque además de la rondeña (de Ronda), las javeras y malagueñas, los autores de Málaga reivindican también la serrana y el polo como cantes malagueños. Lo que ya no sé es que piensan de la caña.

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