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domingo, 18 de mayo de 2014

El Sereno y El Pescadero (definitivo)


La Parrala tocando la guitarra (E. Beauchy)



Las canciones El Sereno y El Pescadero están asociadas en la literatura flamenca a Dolores la Parrala y a su hermana Trinidad, a raíz de las semblanzas que de ambas cantaoras hizo Fernando el de Triana en su archiconocido libro de 1935 Arte y artistas flamencos. Dos canciones que parecen conectadas, como formando parte de un todo.

Refiriéndose a la gran Dolores, escribió Fernando:

«… llegó a cantar con un salero sin igual, la canción del sereno y el pregón del pescadero, preciosas composiciones, perdidas hoy por falta de artistas que las ejecuten, pues entre las pocas que hay, no creo que haya más que una capacitada por su arte y desenvoltura para cantarlas con la gracia que esto requiere, y es la Niña de los Peines, famosa artista que tiene gran habilidad y la voz muy a propósito para esas canciones andaluzas… »


Y sobre Trinidad, apuntó:

«… no tenía rival cantando la canción del Sereno y el pregón del Pescadero. Estos cantes le proporcionaban muchos triunfos, por lo cual nunca le faltaban buenos contratos en todos los cafés cantantes de España.
¡Lástima de cantes tan bonitos que se hayan perdido!… »



Al menos una artista impresionó estos temas en cilindro, una cantaora que destacaba por su extenso repertorio y que ya conocemos en flamencodepapel: Julia Rubio.
Así se desprende de esta lista de fonogramas de la casa valenciana Hércules Hermanos.




Boletín Fonográfico y Fotográfico (Valencia), 30 de marzo de 1901



Aunque no podemos afirmarlo, Dolores la Parrala pudo interpretar el pregón del Pescadero a principios de 1880, en París, cuando ella y sus compañeros la Cuenca y Paco el de Lucena desembarcaron en el teatro Atheneum de la calle de los Mártires, con la compañía de baile y cante de Antonio Calzadilla [vid. nuestras entradas de hace un lustro Les espagnols de la rue des Martyrs].

Se alza el telón y comienza el primer cuadro titulado Un dimanche sur la plage de Malaga (1). A la derecha y en el primer plano aparece el ventorrillo Nuevo. A la izquierda se encuentra el ventorrillo de la Alegría. Al fondo: el mar. Es domingo y el pueblo se divierte bebiendo, cantando y bailando.

Nos informa el cronista Frimousse en Le Gaulois


… En medio de aquellas alegres diversiones, de pronto, llega un canto de la orilla. Es el de un pescador que pregona su mercancía. Le llaman y le invitan a que cante la canción del pescador de Málaga. Él (la Señorita Parrala) acepta la invitación y entona un canto muy extraño y de gran elegancia, que la multitud escucha primero en silencio y después aplaude frenéticamente…



Le Gaulois (París), 10 de enero de 1880




¿Y El Sereno?, me diréis…
Sigamos atentos al espectáculo sin movernos del asiento.

El tercer cuadro reproduce un salón en Sevilla la noche de un día de toros. Manolas, majos y toreros entran cantando en coro la marcha de Pepe-Hillo…


… Los trajes son de una riqueza extraordinaria (…) En la velada destaca un guitarrista, M. Paco de Lucena, que ejecuta variaciones sorprendentes. Los bailes se suceden. La Señorita Cuenca, vestida de torero, simula todas las peripecias del combate (…) El canto del sereno tiene también mucho carácter, y la gran danza andaluza con la que concluye la función tiene un movimiento endiablado…




Le Rappel (París), 15 de enero de 1880




Decíamos al principio que El Sereno y El Pescadero son dos canciones que parecen conectadas, como formando parte de un todo. Y ese todo aconteció por enero de 1880, en un pequeño teatro parisino de la calle de los Mártires que llamaban Atheneum.



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(1) Un domingo en la caleta de Málaga

sábado, 10 de mayo de 2014

El Sereno y El Pescadero


La Parrala tocando la guitarra (E. Beauchy)



Las canciones El Sereno y El Pescadero están asociadas en la literatura flamenca a Dolores la Parrala y a su hermana Trinidad, a raíz de las semblanzas que de ambas cantaoras hizo Fernando el de Triana en su archiconocido libro de 1935 Arte y artistas flamencos. Dos canciones que parecen conectadas, como formando parte de un todo.

Refiriéndose a la gran Dolores, escribió Fernando:

«… llegó a cantar con un salero sin igual, la canción del sereno y el pregón del pescadero, preciosas composiciones, perdidas hoy por falta de artistas que las ejecuten, pues entre las pocas que hay, no creo que haya más que una capacitada por su arte y desenvoltura para cantarlas con la gracia que esto requiere, y es la Niña de los Peines, famosa artista que tiene gran habilidad y la voz muy a propósito para esas canciones andaluzas… »


Y sobre Trinidad, apuntó:

«… no tenía rival cantando la canción del Sereno y el pregón del Pescadero. Estos cantes le proporcionaban muchos triunfos, por lo cual nunca le faltaban buenos contratos en todos los cafés cantantes de España.
¡Lástima de cantes tan bonitos que se hayan perdido!… »



Al menos una artista impresionó estos temas en cilindro, una cantaora que destacaba por su extenso repertorio y que ya conocemos en flamencodepapel: Julia Rubio.
Así se desprende de esta lista de fonogramas de la casa valenciana Hércules Hermanos.




Boletín Fonográfico y Fotográfico (Valencia), 30 de marzo de 1901




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Completo la entrada en este enlace.
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miércoles, 11 de noviembre de 2009

Les Espagnols de la rue des Martyrs, 1880 (III/III)


Primera parte, en este enlace: Les Espagnols de la rue des Martyrs (I/III)
Segunda parte, en este enlace:
Les Espagnols de la rue des Martyrs (II/III)

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No sabemos si se conservará en alguna tienda de anticuario, a la espera de un descubridor de tesoros, algún ejemplar del programa que se editó para repartir a la entrada del teatro. Sabemos que el corresponsal Yorick utilizó el impreso para escribir su artículo de El Imparcial del 8 de marzo de 1880, según su propio comentario.

...Justamente á la entrada del teatro pedí y me dieron un programa, que para mi propósito va á servir á las mil maravillas. A la cabeza léese la lista de la compañía.


La crónica de Le Figaro del 15 de enero -cuya imagen incluimos en esta entrada- menciona también dicho documento.

...Uno de los directores de esta empresa, M. Félix Jahyer, que muestra interés por esos españoles como si él mismo lo fuera, ha tenido la ingeniosa idea de escribir un folleto de utilidad para los espectadores que, como él, no saben una palabra de español. Gracias a esta pequeña guía en la que se traducen los cantos y hasta los bailes, se puede seguir la acción fácilmente (...)


La reseña de Yorick aporta también información sobre la concurrencia.

...La gente rica y jóven de la colonia española y americana acude allí todas las noches y la acompaña gran parte de la juventud dorada de París; algunos aplauden y se divierten en gran manera y consideran gran ventura y singular distincion ser presentados particularmente á alguno de los personajes que forman la delegacion de España que da aquellas fiestas.


Vamos a finalizar -hasta más información- nuestro artículo con la noticia que publicó Le Figaro del 15 de enero de 1880, en su sección diaria La Soirée Théâtrale, de la que hemos traducido algunos párrafos. Se desprende que Antonio Calzadilla, Paco de Lucena, la Cuenca, etc. montaron un espectáculo innovador que hará decir al periodista, para concluir: «...hasta esta noche, no había comprendido tan bien el significado de las castañuelas.»



Le Figaro, 15 de enero de 1880


Empezaré diciendo que los Españoles en cuestión son Españoles verdaderos.
Españoles que no han venido a París para la fiesta del Hipódromo; Españoles totalmente imprevistos a los que ningún comité ni subcomité tendrá que pagar los gastos.
Pero el imprevisto es uno de los principales atractivos de la vida parisina. Si me hubiesen dicho, hace ocho días, que yo iba a pasar una noche en ese pequeño local de la calle de los Mártires que llaman el Athenaeum, me hubiesen sorprendido. Si hubiesen añadido que iba a ver bailarines españoles me hubiesen dejado estupefacto.
En efecto, si hay algo que parecía irrevocablemente pasado de moda de este lado de los Pirineos, eran los bailarines y cantantes españoles.
Estábamos cansados de boleros, hartos de malagueñas, agobiados de seguidillas. Ningún director se habría atrevido a introducir el mínimo paso español en un espectáculo. Solo la idea de tener que volver a oír cascabeles, panderetas y castañuelas nos producía crispaciones nerviosas (...)

Los bailarines del empresario Calzadilla no se parecen a los que hemos visto hasta ahora más que en las castañuelas y las panderetas. (...) representan pequeñas escenas costumbristas populares absolutamente encantadoras. (...)
El primer ballet, un Domingo en la playa de Málaga, está lleno de sorpresas. Serenatas en los ventorrillos, olés canallas (...) extrañas melopeas que ejecutan con voz singularmente chillona; gritos salvajes y palmadas; esa mezcla verdaderamente sobrecogedora de gitanas y guitarristas, tangos, habaneras, cantos extraños (...) aventaja en originalidad todo lo que he visto en este género. Les recomiendo especialmente un paso bailado encima de una mesa de madera blanca por una mujer con un vestido largo de seda (...)




domingo, 8 de noviembre de 2009

Les Espagnols de la rue des Martyrs, 1880 (I/III)


Segunda parte, en este enlace: Les Espagnols de la rue des Martyrs (II/III)
Tercera parte en este enlace: Les Espagnols de la rue des Martyrs (III/III)

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En enero de 1880, la compañía española de baile y cante de don Antonio Calzadilla desembarca en París en el teatro del Atheneum, calle de los Mártires, con un ballet... flamenco. Hemos dicho ballet flamenco -quizá el primero de la historia- midiendo nuestras palabras, ya que la prensa francesa se refiere a la función como "ballet", y, como se verá, flamencos son sus protagonistas.

El espectáculo se divide en tres cuadros; el primero, de costumbres andaluzas, representa un domingo en la caleta de Málaga (se tituló "Un Dimanche sur la plage de Malaga" en el programa que se tradujo al francés para la ocasión). El segundo cuadro: costumbres de Cuba, una escena en la que todos los personajes son negros y cuyo tema principal es el tango Ábreme la puerta. El tercer cuadro reproduce un salón en Sevilla, la noche de un día de toros.

Hasta España llegarán los ecos del éxito...



Diario oficial de avisos de Madrid, 21 de enero de 1880


Entre el personal escogido con mucho esmero se encuentran flamencos de lujo: el guitarrista Paco de Lucena, la cantaora la Parrala y la bailaora Trinidad Huertas la Cuenca.



La Iberia, 15 de enero de 1880