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jueves, 2 de noviembre de 2017

El autor de la letra de la milonga "Juan Simón"


Foto: Francisco Gras y Elías (enciclopedia.cat)

Ni el poeta colombiano Julio Flórez (leído aquí y acullá) ni un tal Francisco Garas (que nadie sabe quién es) ni mucho menos un autor anónimo.

La letra de la milonga flamenca más famosa del siglo XX es en su origen una composición del exquisito escritor reusense Francisco Gras y Elías (1850-1912). Con el título original de Simón el enterrador aparece el poema en la prensa española de 1877 (1) y su autor lo incluye años después en su obra Notas perdidas: poesías originales (Barcelona, 1880).

De la segunda edición del libro se hizo eco La Ilustración española y americana del 8 de enero de 1883: « …Notas perdidas, poesías originales de D. Francisco Gras y Elías. Ha llegado este libro a la segunda edición en breve tiempo, y lo merece; porque contiene muy buenas composiciones poéticas. Véndese, a una peseta, en Tarragona, imprenta de Puigrubí y Aris… ».

A Gras lo que es de Gras.



Notas perdidas: poesías originales (Barcelona, 1880)
 Simón el enterrador (pág. 65)





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(1) La Revista de Salamanca (Salamanca), 7 de octubre de 1877, pág. 6

martes, 30 de diciembre de 2014

Café Europeo (1879)

El día 13 de mayo de 1879 quedó abierto al público el café-cantante valenciano Café Europeo, sito en la calle de D. Juan de Austria, para goce de los dilettanti de la bonita capital levantina. Fue un martes y trece y casi seguro que aquella noche se cantaron y bailaron peteneras, pa' que después no se diga…

Al cante, lucieron sus habilidades dos Pacos de mucho carté: Francisco Hidalgo Paco el Sevillano y Francisco Viache (1) Paco el Sanluqueño, encandilando al concurso el baile de la jerezana Dolores Ramírez la Coralito. Todo al compás de la guitarra de José Baldeolivas Pucheta.



El Comercio (Valencia), 14 de mayo de 1879




Tan popular llegó a ser en Valencia la Coralito que, al año siguiente, la bailaora fue representada, bailando peteneras, en una de las fallas que se quemaron la noche de San José.



La Unión Católica (Valencia), 18 de marzo de 1880






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(1) vid. Bohórquez: El sanluqueño Francisco Viache

domingo, 18 de mayo de 2014

El Sereno y El Pescadero (definitivo)


La Parrala tocando la guitarra (E. Beauchy)



Las canciones El Sereno y El Pescadero están asociadas en la literatura flamenca a Dolores la Parrala y a su hermana Trinidad, a raíz de las semblanzas que de ambas cantaoras hizo Fernando el de Triana en su archiconocido libro de 1935 Arte y artistas flamencos. Dos canciones que parecen conectadas, como formando parte de un todo.

Refiriéndose a la gran Dolores, escribió Fernando:

«… llegó a cantar con un salero sin igual, la canción del sereno y el pregón del pescadero, preciosas composiciones, perdidas hoy por falta de artistas que las ejecuten, pues entre las pocas que hay, no creo que haya más que una capacitada por su arte y desenvoltura para cantarlas con la gracia que esto requiere, y es la Niña de los Peines, famosa artista que tiene gran habilidad y la voz muy a propósito para esas canciones andaluzas… »


Y sobre Trinidad, apuntó:

«… no tenía rival cantando la canción del Sereno y el pregón del Pescadero. Estos cantes le proporcionaban muchos triunfos, por lo cual nunca le faltaban buenos contratos en todos los cafés cantantes de España.
¡Lástima de cantes tan bonitos que se hayan perdido!… »



Al menos una artista impresionó estos temas en cilindro, una cantaora que destacaba por su extenso repertorio y que ya conocemos en flamencodepapel: Julia Rubio.
Así se desprende de esta lista de fonogramas de la casa valenciana Hércules Hermanos.




Boletín Fonográfico y Fotográfico (Valencia), 30 de marzo de 1901



Aunque no podemos afirmarlo, Dolores la Parrala pudo interpretar el pregón del Pescadero a principios de 1880, en París, cuando ella y sus compañeros la Cuenca y Paco el de Lucena desembarcaron en el teatro Atheneum de la calle de los Mártires, con la compañía de baile y cante de Antonio Calzadilla [vid. nuestras entradas de hace un lustro Les espagnols de la rue des Martyrs].

Se alza el telón y comienza el primer cuadro titulado Un dimanche sur la plage de Malaga (1). A la derecha y en el primer plano aparece el ventorrillo Nuevo. A la izquierda se encuentra el ventorrillo de la Alegría. Al fondo: el mar. Es domingo y el pueblo se divierte bebiendo, cantando y bailando.

Nos informa el cronista Frimousse en Le Gaulois


… En medio de aquellas alegres diversiones, de pronto, llega un canto de la orilla. Es el de un pescador que pregona su mercancía. Le llaman y le invitan a que cante la canción del pescador de Málaga. Él (la Señorita Parrala) acepta la invitación y entona un canto muy extraño y de gran elegancia, que la multitud escucha primero en silencio y después aplaude frenéticamente…



Le Gaulois (París), 10 de enero de 1880




¿Y El Sereno?, me diréis…
Sigamos atentos al espectáculo sin movernos del asiento.

El tercer cuadro reproduce un salón en Sevilla la noche de un día de toros. Manolas, majos y toreros entran cantando en coro la marcha de Pepe-Hillo…


… Los trajes son de una riqueza extraordinaria (…) En la velada destaca un guitarrista, M. Paco de Lucena, que ejecuta variaciones sorprendentes. Los bailes se suceden. La Señorita Cuenca, vestida de torero, simula todas las peripecias del combate (…) El canto del sereno tiene también mucho carácter, y la gran danza andaluza con la que concluye la función tiene un movimiento endiablado…




Le Rappel (París), 15 de enero de 1880




Decíamos al principio que El Sereno y El Pescadero son dos canciones que parecen conectadas, como formando parte de un todo. Y ese todo aconteció por enero de 1880, en un pequeño teatro parisino de la calle de los Mártires que llamaban Atheneum.



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(1) Un domingo en la caleta de Málaga

martes, 15 de junio de 2010

Cuenca la barbiana (1880)

Asta Regia, 2 de febrero de 1880


Saldrán más papeles sobre la aventura artística de Antonio Calzadilla, Trinidad Cuenca y demás españoles de la calle de los Mártires en el París de 1880. Seguro. Queda mucha prensa gala por rastrear. En su obcecación contra el flamenco, un cronista del semanario jerezano Asta Regia nos brindaba información sobre los periódicos que hay que investigar.




miércoles, 11 de noviembre de 2009

Les Espagnols de la rue des Martyrs, 1880 (III/III)


Primera parte, en este enlace: Les Espagnols de la rue des Martyrs (I/III)
Segunda parte, en este enlace:
Les Espagnols de la rue des Martyrs (II/III)

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No sabemos si se conservará en alguna tienda de anticuario, a la espera de un descubridor de tesoros, algún ejemplar del programa que se editó para repartir a la entrada del teatro. Sabemos que el corresponsal Yorick utilizó el impreso para escribir su artículo de El Imparcial del 8 de marzo de 1880, según su propio comentario.

...Justamente á la entrada del teatro pedí y me dieron un programa, que para mi propósito va á servir á las mil maravillas. A la cabeza léese la lista de la compañía.


La crónica de Le Figaro del 15 de enero -cuya imagen incluimos en esta entrada- menciona también dicho documento.

...Uno de los directores de esta empresa, M. Félix Jahyer, que muestra interés por esos españoles como si él mismo lo fuera, ha tenido la ingeniosa idea de escribir un folleto de utilidad para los espectadores que, como él, no saben una palabra de español. Gracias a esta pequeña guía en la que se traducen los cantos y hasta los bailes, se puede seguir la acción fácilmente (...)


La reseña de Yorick aporta también información sobre la concurrencia.

...La gente rica y jóven de la colonia española y americana acude allí todas las noches y la acompaña gran parte de la juventud dorada de París; algunos aplauden y se divierten en gran manera y consideran gran ventura y singular distincion ser presentados particularmente á alguno de los personajes que forman la delegacion de España que da aquellas fiestas.


Vamos a finalizar -hasta más información- nuestro artículo con la noticia que publicó Le Figaro del 15 de enero de 1880, en su sección diaria La Soirée Théâtrale, de la que hemos traducido algunos párrafos. Se desprende que Antonio Calzadilla, Paco de Lucena, la Cuenca, etc. montaron un espectáculo innovador que hará decir al periodista, para concluir: «...hasta esta noche, no había comprendido tan bien el significado de las castañuelas.»



Le Figaro, 15 de enero de 1880


Empezaré diciendo que los Españoles en cuestión son Españoles verdaderos.
Españoles que no han venido a París para la fiesta del Hipódromo; Españoles totalmente imprevistos a los que ningún comité ni subcomité tendrá que pagar los gastos.
Pero el imprevisto es uno de los principales atractivos de la vida parisina. Si me hubiesen dicho, hace ocho días, que yo iba a pasar una noche en ese pequeño local de la calle de los Mártires que llaman el Athenaeum, me hubiesen sorprendido. Si hubiesen añadido que iba a ver bailarines españoles me hubiesen dejado estupefacto.
En efecto, si hay algo que parecía irrevocablemente pasado de moda de este lado de los Pirineos, eran los bailarines y cantantes españoles.
Estábamos cansados de boleros, hartos de malagueñas, agobiados de seguidillas. Ningún director se habría atrevido a introducir el mínimo paso español en un espectáculo. Solo la idea de tener que volver a oír cascabeles, panderetas y castañuelas nos producía crispaciones nerviosas (...)

Los bailarines del empresario Calzadilla no se parecen a los que hemos visto hasta ahora más que en las castañuelas y las panderetas. (...) representan pequeñas escenas costumbristas populares absolutamente encantadoras. (...)
El primer ballet, un Domingo en la playa de Málaga, está lleno de sorpresas. Serenatas en los ventorrillos, olés canallas (...) extrañas melopeas que ejecutan con voz singularmente chillona; gritos salvajes y palmadas; esa mezcla verdaderamente sobrecogedora de gitanas y guitarristas, tangos, habaneras, cantos extraños (...) aventaja en originalidad todo lo que he visto en este género. Les recomiendo especialmente un paso bailado encima de una mesa de madera blanca por una mujer con un vestido largo de seda (...)




lunes, 9 de noviembre de 2009

Les Espagnols de la rue des Martyrs, 1880 (II/III)


Primera parte, en este enlace: Les Espagnols de la rue des Martyrs (I/III)
Tercera parte en este enlace: Les Espagnols de la rue des Martyrs (III/III)

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Cuando el empresario don Antonio Calzadilla se presenta en París en enero de 1880 con su compañía de baile y cante, aún retumban en la ciudad del Sena los ecos de la fiesta española acontecida en el Hippodrome la noche del 18 de diciembre. Más de veinte mil personas habían asistido en su recinto a la velada organizada para el socorro de los inundados de las provincias de Levante. Para la ocasión, afamados toreros y flamencos habían lucido sus habilidades. Así lo contaba, entre otros periódicos, La Iberia del 20 de diciembre de 1879.


...El entusiasmo subió de punto ante la aparición de las cuadrillas de toreros. Entran con incomparable gallardía los espadas Gonzalo Mora, el Gordito, Lagartijo y Angel Pastor, seguidos de los alguaciles, picadores, banderilleros y mulillas, y escoltados por los guitarristas flamencos al son de alegres aires españoles. (...) Detrás de la cuadrilla y entre la orquesta de guitarras van los cantaores: cuatro mujeres y cuatro hombres. De éstos citaré a Romero y de aquellas á la María, bien conocidos de los aficionados al cante flamenco. (...) Canto y baile flamencos, repetidos a instancias del público, que parece enloquecido por el entusiasmo.


Por La Iberia del 25 de enero nos enteramos que Calzadilla y su troupe cambian de local para continuar sus representaciones. Del Atheneum de la calle de los Mártires pasan al teatro de la rue Taitbout.






En este segundo local los verá Yorick (seudónimo del corresponsal de El Imparcial) en el mes de marzo. De su crónica -de estilo dudoso y con buena dosis de sorna- publicada el día 8 en El Imparcial sacamos unos párrafos.


...Mr Paco de Lucena, coge la guitarra y principia á tocar, mientras al compás bailan unos cuantos monsieurs y mademoiselles.
Pero no tardan los bailarines en cansarse; hay allí, sin embargo, y por fortuna, un buen mozo que va á salvar el honor español, haciendo ver a esos gabachos lo que semos la gente de la tierra. El buen mozo se llama mademoiselle Cuenca, tiene un cuerpo bonito hasta dejárselo de sobra, y va á emprender la diversion favorita de las veladas sevillanas; ¡va á jugar al toro!
Con airoso paso da primero la vuelta al redondel y saluda á la presidencia. Coge luego la capa y se la tira al toro, llamándole á la lucha. Un bailarin se acerca y hace de picador de á caballo (!), sosteniendo en una mano las riendas y en la otra la pica de combate: la lucha principia, el toro embiste, y de una cabezada hiere al caballo del picador, simpático personaje que se levanta ayudado por dos toreros entre la conmiseración de las damas de palcos y butacas. Llegan los banderilleros, armados cada uno de dos banderas (!) con punta de hierro; se lanzan sobre el animal y se las hunden en el cuello (¡bárbaros!). Toca por último su turno al matador, que armado de espada y de bandera (¡ni que fuera cada torero una casa recien acabada!), obliga al toro a aceptar la lucha, le persigue y acaba por tenderle de un volapié o de una arrancando.
La gente aplaude, vuelve á empezar la zambra y el jaleo, y el telon cae sobre los últimos compases de un bailoteo desenfrenado.


Que sepamos, estas actuaciones de la Cuenca en el París de 1880 no estaban registradas. Había datos documentales de otras actuaciones suyas en la capital francesa, en 1887.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Les Espagnols de la rue des Martyrs, 1880 (I/III)


Segunda parte, en este enlace: Les Espagnols de la rue des Martyrs (II/III)
Tercera parte en este enlace: Les Espagnols de la rue des Martyrs (III/III)

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En enero de 1880, la compañía española de baile y cante de don Antonio Calzadilla desembarca en París en el teatro del Atheneum, calle de los Mártires, con un ballet... flamenco. Hemos dicho ballet flamenco -quizá el primero de la historia- midiendo nuestras palabras, ya que la prensa francesa se refiere a la función como "ballet", y, como se verá, flamencos son sus protagonistas.

El espectáculo se divide en tres cuadros; el primero, de costumbres andaluzas, representa un domingo en la caleta de Málaga (se tituló "Un Dimanche sur la plage de Malaga" en el programa que se tradujo al francés para la ocasión). El segundo cuadro: costumbres de Cuba, una escena en la que todos los personajes son negros y cuyo tema principal es el tango Ábreme la puerta. El tercer cuadro reproduce un salón en Sevilla, la noche de un día de toros.

Hasta España llegarán los ecos del éxito...



Diario oficial de avisos de Madrid, 21 de enero de 1880


Entre el personal escogido con mucho esmero se encuentran flamencos de lujo: el guitarrista Paco de Lucena, la cantaora la Parrala y la bailaora Trinidad Huertas la Cuenca.



La Iberia, 15 de enero de 1880

viernes, 1 de mayo de 2009

Juan Breva. Homenaje

(Iremos publicando los vídeos en Youtube...)

Mi homenaje a Antonio Ortega Escalona, JUAN BREVA. Unos testimonios de su intensa actividad artística en Madrid, en los años 1879-1880. Hace 130 años, el veleño contaba unas 35 primaveras y mucha vida flamenca por delante.
He querido ilustrar el montaje con uno de los registros de la serie de diez que impresionó a finales de 1910 para el sello Zonophone, con la guitarra de Ramón Montoya, que tenía la exclusiva como tocaor en La Gramophone Company Ltd: las Soleares con matriz U-16.136, nomenclatura de catálogo 552.143. Los registros se publicarían en bifacial en febrero de 1911.

Lo que intento logro,
yo no me quejo a mi estrella
Lo que intento logro,
yo no me quejo a mi estrella
que no he intentaito cosita
que no me salga con ella.

Me hubiera muerto de hambre,
si no fuera por mi hermano
me hubiera muerto de hambre.
Nunca le falta a mi hermano
y un peacito de pan que darme.
Si no fuera por mi hermano
me hubiera muerto de hambre.

¿Qué cosas me has metio?
¿qué cosas me has metio?
En pensá lo que me pasa
hasta el sueño lo he perdio.