
En abril de 1929, la comedia La copla andaluza de Quintero y Guillén era ya "dos veces centenaria", como anunciaba la prensa. El cálculo es sencillo, ya que consiste simplemente en multiplicar las dos representaciones diarias por el número de días transcurridos desde su estreno en el Teatro Pavón (Madrid), el 22 de diciembre de 1928, y después restar los pocos días sin función. No hay pérdida.
Como en los buenos tiempos de Chacón y Fosforito, los "divos" y "ases" del año 1929 dividían a la afición, con La copla... de telón de fondo. Después de Perosanz-Centeno y Perosanz-Angelillo, el 10 de abril llegaba la competencia Perosanz-Niño de Marchena.
¿La voz o el estilo? Nos lo cuenta Solis en el Heraldo...
Heraldo de Madrid, 11 de abril de 1929
