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lunes, 13 de febrero de 2023

Francisco Pardo. Y Ferrari. Y de Cádiz

 

Teatre Principal de València

En los estudios sobre flamenco de los últimos años suele aparecer la figura decimonónica del cantante o cantaor Francisco Pardo. Uno de los primeros investigadores en dar un toque de atención respecto a este artista es el amigo Faustino Núñez. Lean en su imprescindible El Afinador de Noticias acerca de don Francisco.


Corría el año 1840...


En 1840, el afamado actor sevillano José María Dardalla y Gutiérrez era primer gracioso de la compañía de verso y baile del Puerto de Santa María. A la sazón, José Guerrero era segundo barba (papeles de ancianos). En cuanto a Francisco Pardo, constaba entonces como actor subalterno.

He buscado en los archivos parroquiales valencianos huellas de estos tres mosqueteros, nervio de las funciones del llamado género andaluz en el Teatro Principal de la capital del Turia en los años 1850.  

Y, de momento, aquí tenemos este acta de bautismo de la niña Cándida (*1854), que suministra información sobre su padre, Francisco Pardo y Ferrari, natural de Cádiz, de profesión del teatro. Las dudas en cuanto a su identidad desaparecen al leer que fueron los padrinos de la criatura José María Dardalla y la también actriz Cándida Dardalla, hija del primero, compadre y comadre por consiguiente de don Paco. Uno de los testigos, José Ildefonso Guerrero, no es otro que José Guerrero.


[pincha en las imágenes para ver en tamaño completo]




De Pardo y de Guerrero, aún escribía un historiador en 1926: cantaores… verdaderos virtuosos del jipío y el sentimiento


lunes, 17 de noviembre de 2014

José Acosta. Papeles


Sociedad Anónima Fonográfica. Precio cilindros de flamenco (1900)




Del cantaor decimonónico José Acosta el Sevillano recogimos hace unos días esta breve semblanza aparecida en la revista quincenal valenciana Boletín Fonográfico (1900).





«José Acosta (el Sevillano) nació en Sevilla el año 1854; empezó a cantar de seise a los 7 años en la Catedral de Sevilla; fue discípulo de Antonio Solís, y desde la edad de 14 años se dedica al canto flamenco, donde ha cosechado aplausos por su carácter alegre y sus oportunidades, habiendo recorrido las principales capitales de España y el extranjero. Cantó varias veces en las reales cámaras de SS. MM. D. Alfonso XII y D. Amadeo de Saboya y D. Carlos de Portugal, y de los presidentes de la República francesa, Mr Gambetta y Mr. Grévy; fue el primero que dio a conocer el canto andaluz en Valencia y Barcelona el año 78; y actualmente se encuentra impresionando cilindros en las casas de Puerto-Novella y de Pallás y Compañía… »




Salvo error, su nombre completo fue José Acosta Delgado y vio la primera luz el 16 de marzo de 1854 en la calle de Santa Clara de la ciudad de la Giralda. Sus padres fueron el sevillano Joaquín Acosta, de profesión picapedrero y marmolista, y la ecijana Magdalena Delgado.






Fue de los pocos artistas de su generación que declararon su oficio de “Cantador”, como se desprende de este padrón de 1898, donde aparece domiciliado con su hermana Antonia.






domingo, 19 de octubre de 2014

Hijos del sublime barbero nacidos en Sevilla




Ya documentamos hace unos días el nacimiento en Sevilla, en 1853, de una hija del gran músico y guitarrista oriolano don Trinidad Huerta Caturla: María Amalia Huerta Biguria. Ver aquí.

Según los papeles, menos de un año después, doña Salvadora Biguria dio a luz otro vástago en la ciudad de la Giralda: Salvador. El niño vino al mundo en la misma parroquia que su hermana María Amalia -en San Martín-, en la calle de Marco Sancho, a un tiro de piedra de la Alameda.

A la espera de padrones y partidas de bautismo.







domingo, 10 de enero de 2010

Flamencos pur sang, 1854

En nuestro artículo del 31 de octubre, que titulamos Café del Príncipe, 1854, documentábamos una referencia flamenca a dicho café en enero de 1854.



Gitanas y flamencos. De un momento á otro deben llegar á esta córte, procedentes de Sevilla, dos de las mas jóvenes y lindas bailaoras, acompañadas de otros dos cantaores, cuyos nombres no queremos revelar hasta que, en un círculo de amigos cuyo núcleo se encuentra en el café del Príncipe, den su primera funcion, costeada por un jóven muy conocido en Madrid.


Volvemos a localizar al joven -¿empresario?- muy conocido en Madrid, un mes después. En la sección Revista de bellas artes del diario La España del 23 de febrero de 1854, el cronista Eduardo Velaz de Medrano distingue los bailes que ejecuta la famosa bolera sevillana Petra Cámara en el Teatro Lírico-español [La flamenca, baile nuevo composición de Manuel Guerrero y Gran danza valenciana], de los flamencos pursang que suelen venir a Madrid a expensas del espléndido jóven, muy conocido en todos los círculos de la córte...


La España, 23 de febrero de 1854

sábado, 31 de octubre de 2009

Café del Príncipe, 1854

A raíz del concierto gitanesco que aconteció en los salones de Vensano (Madrid) en febrero de 1853, se publicaron sendas crónicas en los diarios capitalinos La España y La Nación. El material está transcrito y comentado, entre otros libros, en El flamenco en Madrid (Almuzara, 2006), de José Blas Vega.

En La Nación del 25 de febrero se habla de un proyecto de reformas en el café del Príncipe.

(...) Ignoramos si cuajará el proyecto del empresario, y si tendremos efectivamente conciertos de gitanos en el Café del Príncipe, con sus correspondientes juegos de manos como en épocas anteriores; pero lo que la (sic) podemos asegurar, es que hemos visto a los flamencos muy metidos en harina con los parroquianos más influyentes del establecimiento.


Sobre esta gacetilla, José Blas Vega aclara que: «...no hay constancia de que en el café del Príncipe hubiese flamenco. Dicho café, vulgarmente conocido como El Parnasillo, fue durante su primera época, de 1807 al 23 de agosto de 1848, un célebre café de literatos (...). El café se reabrió en septiembre de 1851, y nuevamente se volvía a reabrir en 1860, (...), pero sin ninguna referencia flamenca.»

Bien, pues hemos localizado una referencia flamenca a dicho café en enero de 1854. Se ocultan los nombres de los protagonistas y no hemos encontrado -hasta ahora- la confirmación del evento. Pero está claro que "los parroquianos más influyentes" a los que aludía la prensa un año antes eran un núcleo de aficionados de tomo y lomo.





Gitanas y flamencos. De un momento a otro deben llegar a esta corte, procedentes de Sevilla, dos de las más jóvenes y lindas bailaoras, acompañadas de otros dos cantaores, cuyos nombres no queremos revelar hasta que, en un círculo de amigos cuyo núcleo se encuentra en el café del Príncipe, den su primera función, costeada por un joven muy conocido en Madrid.



martes, 27 de octubre de 2009

Café y música flamenca, 1854

El Clamor público, 31 de marzo de 1854


Música flamenca.- En algunos cafés se ha hecho moda entretener al público con cantares andaluces, en vez de pianistas. Esta nueva fruta que se cria en los establecimientos de montañeses, está llamando ahora la atencion de una parte del público madrileño, el cual se distrae oyendo las lamentaciones, suspiros y tiernas playeras que entona la gente flamenca, por medio de Kiries interminables, y ayes que levantan las banquetas y hacen pirrarse de amor á las muchachas que acuden á oirlos.