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lunes, 17 de noviembre de 2014

José Acosta. Papeles


Sociedad Anónima Fonográfica. Precio cilindros de flamenco (1900)




Del cantaor decimonónico José Acosta el Sevillano recogimos hace unos días esta breve semblanza aparecida en la revista quincenal valenciana Boletín Fonográfico (1900).





«José Acosta (el Sevillano) nació en Sevilla el año 1854; empezó a cantar de seise a los 7 años en la Catedral de Sevilla; fue discípulo de Antonio Solís, y desde la edad de 14 años se dedica al canto flamenco, donde ha cosechado aplausos por su carácter alegre y sus oportunidades, habiendo recorrido las principales capitales de España y el extranjero. Cantó varias veces en las reales cámaras de SS. MM. D. Alfonso XII y D. Amadeo de Saboya y D. Carlos de Portugal, y de los presidentes de la República francesa, Mr Gambetta y Mr. Grévy; fue el primero que dio a conocer el canto andaluz en Valencia y Barcelona el año 78; y actualmente se encuentra impresionando cilindros en las casas de Puerto-Novella y de Pallás y Compañía… »




Salvo error, su nombre completo fue José Acosta Delgado y vio la primera luz el 16 de marzo de 1854 en la calle de Santa Clara de la ciudad de la Giralda. Sus padres fueron el sevillano Joaquín Acosta, de profesión picapedrero y marmolista, y la ecijana Magdalena Delgado.






Fue de los pocos artistas de su generación que declararon su oficio de “Cantador”, como se desprende de este padrón de 1898, donde aparece domiciliado con su hermana Antonia.






jueves, 13 de noviembre de 2014

Ni historias ni tragedias


Gabinete Fonográfico de José Navarro (1901)


En claro contraste con las biografías que Guillermo Núñez de Prado plasmaría menos de un lustro después en su clásico Cantaores andaluces (1904), estas breves semblanzas de algunos astros flamencos del cilindro, por los redactores de la revista quincenal valenciana Boletín Fonográfico (1900).

Ni historias ni tragedias, que cunda el optimismo…






«José Acosta (el Sevillano) nació en Sevilla el año 1854; empezó a cantar de seise a los 7 años en la Catedral de Sevilla; fue discípulo de Antonio Solís, y desde la edad de 14 años se dedica al canto flamenco, donde ha cosechado aplausos por su carácter alegre y sus oportunidades, habiendo recorrido las principales capitales de España y el extranjero. Cantó varias veces en las reales cámaras de SS. MM. D. Alfonso XII y D. Amadeo de Saboya y D. Carlos de Portugal, y de los presidentes de la República francesa, Mr Gambetta y Mr. Grévy; fue el primero que dio a conocer el canto andaluz en Valencia y Barcelona el año 78; y actualmente se encuentra impresionando cilindros en las casas de Puerto-Novella y de Pallás y Compañía… »





«José Barea (el Berea) …dicen los aficionados que es de lo mejorcito en el género y que se canta unas malagueñas y unas guajiras y unos tangos que no hay más que pedir.
No conocemos la historia del Berea; sabemos, sí, que es un hombre honrado, que vive de sus ‘gipíos’ y sus ayes prolongados, y que es la admiración de los entusiastas del género. De este género español puro, que hoy llama la atención en la Exposición de París…
…El Berea ha impresionado cilindros en varios gabinetes de Madrid y Valencia, y especialmente en el de los Sres. Pallás y Ca.»





«… el famoso tocador Miguelillo Borrull, nuestro paisano, que es una eminencia manejando el difícil instrumento. Miguel reside casi de continuo en Madrid por necesidades de la afición. No hay juerga de las que organizan los ilustres jóvenes de nuestra ilustre aristocracia, a la que no sea invitado Miguel con su guitarra, y no hay un día del año desocupado para él (…) Antonia [la Malagueña] y [Antonio] Chacón sienten estimación y admiración profunda por su compadre, que les acompaña sus canciones con ‘sentío’ y ‘delicaeza’… »





«El Mochuelo. Otro cantaor, cuyo retrato será otra decepción para el que no conozca a Antonio Pozo. Antes de verle, me figuraba yo al Mochuelo un hombre ya de algunos años, bizco o tuerto, o por lo menos con un ojo ‘regañao’, con la boca torcida y algún arañazo en la cara, y cuando le vi, me figuré que era un estudiante de Vocaciones eclesiásticas.
El Mochuelo es un muchacho simpático y afable que se dedicó al cante con gran provecho, y que es indudablemente, entre todos los artistas de ese género, el que mayor número de cilindros ha impresionado… »



sábado, 19 de abril de 2014

Levantinas y Juerga

Dos etiquetas de cantes y toques que aparecen en el catálogo de cilindros del gabinete fonográfico valenciano Puerto-Novella en 1900 y que no prosperaron después en la discografía… o se rebautizaron: Levantinas y Juerga.

Levantinas en el repertorio de la cantaora Julia Rubio (a) La Serrana (artista también presente en el catálogo de la casa Hércules hermanos de la ciudad del Turia). Cabe aquí recordar la cita de Fernando el de Triana [Aaf, 1935] en su semblanza de la cantaora Concha la Peñaranda, muerta en Valencia (1) en 1889:

«… se arrancaba por aquella afiligranada levantina del clásico estilista el Rojo El Alpargatero… »



Boletín Fonográfico (Valencia), 20 de julio de 1900
Catálogo general del
Gabinete Fonográfico de Puerto-Novella




Levantinas (y Cartageneras) y Juerga en el repertorio del cantaor Canario Chico y el guitarrista Pascual Aguilar Chato de Valencia (también Chato valenciano o Chato a secas, su segundo apellido podría ser Tárrega).



Boletín Fonográfico (Valencia), 20 de julio de 1900
Catálogo general del
Gabinete Fonográfico de Puerto-Novella




Recogemos dos actuaciones de Julia y Chato en tierras de Levante: Alicante y Alcoy



La Correspondencia Alicantina, 4 de mayo de 1902




Heraldo de Alcoy, 29 de agosto de 1907


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(1) Gelardo Navarro, José. 2007. El Rojo el Alpargatero, flamenco. Córdoba: Editorial Almuzara

martes, 15 de abril de 2014

Tiempo de Saetas: Chacón


Miguel Borrull y Antonio Chacón


Aunque no es lo mismo cantarle Saetas a la Macarena que entonarlas ante la bocina de un fonógrafo, ojalá podamos escuchar un día las que aparecen en 1900 en el catálogo del gabinete fonográfico valenciano de los Hijos de Blas Cuesta, y que debieron formar parte de la tanda de cilindros que Antonio Chacón impresionó en la ciudad del Turia el año 1899, según afirmó el cantaor jerezano al periodista Galerín en 1922…


«… El año 99 hice para una casa de Valencia 11.700 tubos para fonógrafo. Me tocaba la guitarra Borrull… »



Boletín Fonográfico (Valencia), 20 de junio de 1900
Catálogo de fonogramas impresionados en el
Gabinete Fonográfico de los Hijos de Blas Cuesta




El mismo Boletín publicó semanas antes estas pinceladas sobre don Antonio…



martes, 31 de agosto de 2010

Debut de Pastora Imperio en el teatro Japonés


Narrador puntilloso y metódico, con precisión de relojero, el periodista Diego López Moya dio la fecha exacta del debut de Pastora Imperio en el madrileño teatro Japonés: el 1 de octubre de 1900.

Nos lo cuenta en su libro Pastora Imperio. Libro de intimidades*, del que proviene el fragmento aparecido en el diario El País del 13 de mayo de 1914. Entre otras prendas, don Diego revela el nombre del creador del alias artístico de Pastora Rojas, "bautizo" que se suele atribuir a cierta personalidad de las letras españolas. Y un testimonio: el juicio de la veterana Serneta después de presenciar el baile de la hija de la Mejorana.



El País, 13 de mayo de 1914



Por supuesto, hemos podido comprobar que la fecha del 1 de octubre de 1900 es correcta. Primera aparición de las Hermanas Imperio en los papeles.



La Época, 1 de octubre de 1900



Tres meses después, la revista Vida Galante publicaría fotografías de las Srtas. Imperio y [Emilia] Santi, bailarinas del teatro Japonés.


Vida Galante, 18 de enero de 1901



* Madrid, Jaime Ratés Martín, s.f. (191?).

martes, 17 de agosto de 2010

Madrugás


Según algunos estudiosos, las malagueñas de la madrugá o cantes de la madrugá murcianos podrían estar en el origen de algunos cantes mineros.

En su libro El Rojo el Arpargatero, flamenco (Almuzara, 2007), José Gelardo nos brinda la cita del músico murciano Julián Calvo, quien, en 1877 (Alegrías y tristezas de Murcia), se hizo eco de la existencia de dicho cante e informó acerca del introductor del mismo en Murcia en el año 1868: Ginez Martínez (a) el Osuna.

Otra de las fuentes donde bebe Gelardo es el libro de José Verdú Colección de cantos populares de Murcia (1905), donde se detalla cómo era ese cante y se insiste en el papel fundamental de el Osuna en la gestación de la malagueña de la madrugá. Verdú la llevará al pentagrama.

Gelardo no lo cita, pero unos años antes que Verdú, en 1900, Pedro Díaz Cassou y los maestros Antonio López Almagro (Profesor numerario de la Escuela Nacional de Música) y Mariano García López (Maestro de Capilla de la Catedral de Murcia) se ocuparon también de la Malagueña de la madrugá en El Cancionero Panocho. Coplas, Cantares, etc.





Repasamos lo que en dicho cancionero se apunta acerca de este canto:



pág. 21

(…) la soñadora y artística malagueña de la madrugá (…)
(…) En las páginas musicales, al fin de este librito, no figura más malagueña que la madrugá, por no haberse creído necesario transcribir la común, que sólo se diferencia de la andaluza, en que no suele adornársela (...)


págs. 81-82






Apéndice musical: págs. 16-18




viernes, 30 de julio de 2010

Unión Nacional con crema flamenca


En plena corriente regeneracionista, ideología que se propagó a partir del desastre colonial de 1898, se creó la Unión Nacional, un grupo de presión de corta vida que fue muy crítico con el sistema de la Restauración canovista.

El día 28 de octubre de 1900, dicho grupo celebró un importante mitin en el Teatro Principal de Cádiz. Como colofón a la reunión, se organizó al día siguiente un almuerzo en el restaurant de Buenavista, donde se celebró una juerga andaluza que contó con la crema del flamenco gaditano: Enrique el Mellizo, Niño de la Isla y la sonanta de Manuel Pérez “El Pollo”.

Da fe La Correspondencia de España:



La Correspondecia de España, 30 de octubre de 1900



En el verano de 1910, José López Domínguez Niño de la Isla registraría sus Malagueñas estilo Enrique el Mellizo junto a la guitarra de Ramón Montoya.

domingo, 21 de febrero de 2010

Cartageneras de zarzuela (1900)



El amigo Pedro Fernández Riquelme nos ha enviado desde Murcia su libro Los Orígenes del Cante de las Minas (Infides, 2008), que Flamenco de papel recomienda encarecidamente. Dos días ha tardado en llegar y Pedro no daba crédito... "Y dicen que correos funciona mal. ¡2 dias a Bélgica! Tarda más a Cartagena...".

Nos comenta que "es un libro divulgativo y, a 2 años vista de su publicación, ya he superado algunos conceptos y descubierto cosas nuevas, que ya saldrán en la tesis sobre el flamenco de la Región de Murcia que estoy preparando...". Esperamos su ampliación como el agua de mayo.

Se nos ocurre corresponder al amigo Pedro publicando un dato que él no recoge y que quizá sea del interés de los estudiosos de los sones del sureste español.

La noche del 20 de enero de 1900 se estrenó en el Teatro Eslava de Madrid la zarzuela La alegría de la huerta. Como es sabido, la música que para dicha obra compuso Federico Chueca (Madrid, 1846-1908) tiene por base los aires regionales murcianos. En el dúo de Carola y Alegrías (Romanza) localizamos un fragmento en el que nos parece reconocer unas Cartageneras. El registro que escuchamos proviene de la reedición en cedé de un disco de 1960 donde Ataulfo Argenta dirige a la Gran Orquesta Sinfónica, intervienen los Coros Cantores de Madrid y cantan, entre otros, Toñy Rosado (Carola), Teresa Berganza (María "La gitanilla") y Carlos Munguía (Alegrías).

Estas serían las presuntas Cartageneras.

CAROLA
Pajaricos que cruzáis,
Pajaricos que cruzáis,
la huerta siempre cantando,
decidle a aquél que me olvide,
y al otro que estoy penando,
y al otro que estoy penando.

ALEGRÍAS
Mire usté, madre, si es grande
Mire usté, madre, si es grande,
el cariño que la tengo,
que la encuentro y no la miro,
y voy a hablarla y no puedo.
y voy a hablarla y no puedo.




Amén de los tonos, hacemos notar que la repetición del primer verso en el segundo tercio y la repetición del cuarto verso en el sexto tercio es un esquema que encontramos también en dos cartageneras flamencas históricas: Antonia La Malagueña, circa 1899 (Ay, Cartagena de Levante) y La Rubia (Adiós, Cartagena hermosa).

Decidimos buscar las crónicas que se publicaron en la prensa madrileña a raíz del estreno de la zarzuela, y comprobamos que la secuencia del dúo fue identificada como cartageneras, siendo además uno de los números más destacados.


El País, 21 de enero de 1900