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martes, 19 de septiembre de 2017

Tío Rivas y su cante "hondo" (1862)


La Feria de Sevilla by Joaquín Domínguez Bécquer



Hace 155 años. La sala alta de una taberna de Sevilla fue el marco de una amena fiesta flamenca acontecida el último día de Feria, después de los toros, que el corresponsal de El Contemporáneo (Madrid) tuvo la feliz idea de reseñar.

En escena, nada menos que el mítico cantaor de tonás Tío Rivas, en su primera aparición en los papeles periódicos, que sepamos. Del texto se desprenden consideraciones sugestivas:

  • Lo “hondo” (años más tarde jondo) era ya una reconocida “marca”. Sería interesante rastrear desde cuándo.
  • Se confirma que la especialidad de Rivas eran las livianas y las tonadas, cantes sin acompañamiento de guitarra, no descendiendo a las soledades y seguidillas, ni dignándose siquiera entonar el polo.
  • El cante “hondo”, en el que Rivas aparece como un verdadero artista, era muy adornado.




El Contemporáneo (Madrid), 30 de abril de 1862

lunes, 12 de agosto de 2013

Livianas en los textos

De las livianas de María de las Nieves (1842) nos hicimos eco hace unos días, y de las tonadas labianas de Francisco Hidalgo (1858) hace ya unos años. Sigamos con otras citas sobre dicho cante en los textos decimonónicos.

En la obrita Un jaleo en Triana (1861), compuesta en verso por el poeta y dramaturgo alcalareño José María Gutiérrez de Alba, con música de Isidoro García Rossetti y ambientada en una academia de baile sevillana de principios de los años 60.

Están esperando la visita de unos aficionados extranjeros y el personaje Cachirulo dice de ellos:


… y los tres se han empeñao
en aprendé a la guitarra
er fandango y las rondeñas
y er jaleo y las livianas





Este cuadro cómico-lírico, estrenado el 26 de octubre de 1861 en el madrileño Teatro del Circo, pasó sin pena ni gloria y se salvó en una tabla por la Rondeña que cantó Trinidad Ramos «… con una gracia y afinación pasmosas que levantó al público del asiento… ». Extremo que reconocería el propio autor en la dedicatoria del texto impreso.





Y lo dejamos por hoy con esta crónica taurina publicada el 29 de abril de 1856 en El Enano. Escribe el corresponsal:


… criadas en el lugar de los buenos cantaores de livianas; es decir, la famosa Utrera…



El Enano, 29 de abril de 1856

viernes, 2 de agosto de 2013

Las livianas de María de las Nieves



Me comentaba hace unos días el amigo Guillermo Castro Buendía, acerca de la crónica madrileña de 1846 que publiqué hace unos años en este enlace:



Guillermo: … Resulta que en lo relatado el 19 de junio de 1846 en El Español aparecen tonadas, livianas y serranas, cantes que no cita el Solitario en su Asamblea de 1847. Pero lo que más me llama la atención son las livianas que no menciona El Solitario en ninguna de las escenas…


Guillermo se refiere al repertorio de El Granadino, del que se hizo eco el gacetillero de El Español después del relato de la actuación de la gitanilla Dolores:


… Entre los cantadores, el Granadino se llevó la palma. Es muchacho aventajado de persona, de mucho pecho, y de grande estilo. Las serranas, las livinas [sic], y las tonadas, las entona y lleva con mucho sabor a lo bueno…


En efecto, salvo error u omisión, no encontramos las livianas en el libro Escenas andaluzas, ni en la Asamblea ni en ningún otro capítulo. Sin embargo, cuando en 1842 los periódicos insertaron en sus páginas el texto de don Serafín Un baile en Triana, sí se hacía referencia en éste a unas livianas, cantadas por María de las Nieves:

… cantó… las tonadas sevillanas y las livianas



El Heraldo, 1 de diciembre de 1842




El Constitucional, 11 de diciembre de 1842




Por lo que se ve, a María de las Nieves le aligeraron el repertorio en la obra de 1847, para los restos…



Escenas andaluzas, 1847