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viernes, 24 de mayo de 2013

Caña y polo contra la monotonía

Sus razones de peso tendría el gaditano Francisco Sánchez del Arco cuando puso en boca de uno de los personajes de la comedia ¡Es la chachi! (1845) aquello de «… Y oigo mejor que a Rubini / al Planeta, y más a Vargas / que a Rossini y a Bellini, / Paganini, y tanto ini / como me abronca y me carga… » (vid. Cobo, Eugenio)

De 1834 -a principios de la primera guerra carlista-, el programa de un concierto vocal e instrumental celebrado en el madrileño Teatro de la Cruz, donde los compositores 'en ini' se llevan la parte del león: El Sitio de Corinto, Sinfonía (Rossini); El barbero de Sevilla, Dúo y Cavatina (Rossini); El último día de Pompeya, Cavatina (Pacini); La Cenerentola, Aria y Dúo (Rossini)…

Su razón de peso tuvieron los organizadores del estimable evento lírico para programar en la mitad del mismo una escena popular con la caña y un polo, cantados por Esteban del Río, acompañándose con la guitarra.


«… Aunque no pertenece esta escena al género de la función del día, no ha titubeado la empresa en ingerirla en su programa, persuadida de que siempre suenan bien a oídos españoles los cantares nacionales, y logrando de esta manera amenizar un espectáculo, de suyo algo monótono… »



Diario de avisos de Madrid, 2 de octubre de 1834



domingo, 10 de mayo de 2009

¿La Caña de Verdi...



...o lucubración de José María Goizueta?, a la sazón colaborador del diario La Época en su sección de crítica musical. En un extenso artículo publicado el 21 de diciembre de 1874 en el citado periódico, D. José María analiza en profundidad la obra Aida (1871) del genial don Giuseppe.

Acto I, Escena II: estamos en el Templo de Vulcano; Ramfés confía la espada y armadura sagradas a Radamés, se escuchan los cantos que invocan al dios Fthà. Una sacerdotisa -solista- entona un aire que le es familiar a nuestro reportero musical y así nos lo cuenta, con sorna ibérica...






Esta es la secuencia a la que alude el intrépido Goizueta: Possente, possente Ftha...