De 1834 -a principios de la primera guerra carlista-, el programa de un concierto vocal e instrumental celebrado en el madrileño Teatro de la Cruz, donde los compositores 'en ini' se llevan la parte del león: El Sitio de Corinto, Sinfonía (Rossini); El barbero de Sevilla, Dúo y Cavatina (Rossini); El último día de Pompeya, Cavatina (Pacini); La Cenerentola, Aria y Dúo (Rossini)…
Su razón de peso tuvieron los organizadores del estimable evento lírico para programar en la mitad del mismo una escena popular con la caña y un polo, cantados por Esteban del Río, acompañándose con la guitarra.
«… Aunque no pertenece esta escena al género de la función del día, no ha titubeado la empresa en ingerirla en su programa, persuadida de que siempre suenan bien a oídos españoles los cantares nacionales, y logrando de esta manera amenizar un espectáculo, de suyo algo monótono… »
Diario de avisos de Madrid, 2 de octubre de 1834

