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sábado, 4 de febrero de 2023

Amalio Cuenca († 1943)





En el mes de noviembre de 2022 hice un rastreo en los Archives de Paris a la búsqueda del acta de fallecimiento del importante guitarrista riazano Amalio Cuenca González. Sus biógrafos (1) apuntaron la posibilidad de que el hecho funesto se produjera en la capital del Sena a principios de los 1940. 

Mis pesquisas dieron el fruto deseado: don Amalio dejó de existir el 28 de abril de 1943 en el distrito 14 de París, rue Pierre Larousse (2). Un detalle curioso: el escribano indicó “est né” (ha nacido) en vez de “est décédé” (ha fallecido). Vivía entonces en la rue du Cherche Midi.

Ver acta de fallecimiento en este enlace, página 9, hoja derecha, registro 2383.


Le vingt-huit avril mil neuf cent quarante-trois, quatre heures, est né, rue Pierre Larousse 7, Gonzalez Amalio CUENCA, domicilié 19 rue du Cherche Midi, né à Piaza (sic) Espagne) le dix juillet mil huit cent soixante-six, guitariste, fils de Guillerand (sic) CUENCA et de Grégoria GONZALEZ, époux décédés.- Célibataire.- Dressé le 30 avril mil neuf cent quarante-trois, neuf heures trente, sur la déclaration de Maurice Guectier, trente-deux ans, employé, 7 rue Pierre Larousse, qui, lecture faite a signé avec Nous Jean MAURY, adjoint suppléant au maire du quatorzième arrondissement de Paris.-     
 

 

Fue enterrado en el Cimetière parisien de Bagneux a los tres días, el 1 de mayo, ver página 1 de este enlace, registro 3591. Nuestro hombre no llegaría a conocer la llegada de los aliados y la liberación de París. 

Sería interesante investigar sobre su relación con Catherine Lasserre, cuyo nombre está recogido en el archivo del sepelio. Y con Concha Lasserre (1922-2010), ahijada (3) de nuestro protagonista. Ambas comparten domicilio con el guitarrista (rue de Verneuil 46, París) en los censos de 1926, 1931 y 1936.  



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(1) Mariano Gómez de Caso; Ignacio Ramos, David Monge y Kiko Mora
(2) Sede de l'Hôpital Saint-Joseph 
(3) Así consta Concha en el censo de 1931: filleule (ahijada) 

sábado, 14 de febrero de 2015

Paco de Lucena en la Galerie Vivienne


Galerie Vivienne (París), entrada por la rue Vivienne


Sabía por Eusebio Rioja de los conciertos que el gran guitarrista decimonónico Paco de Lucena dio en París, en la prestigiosa Sala Erard, por febrero de 1895.

Rebobinemos unos meses. Por noviembre de 1894, los periódicos galos anuncian la llegada de don Francisco Díaz a la capital del Sena, buscando un contrato. Se presentará ante la prensa el día 27 en el antiguo Petit-Théâtre Vivienne –sito en la Galerie Vivienne-, y al día siguiente lo hará ante el público, ambos actos organizados por el inquieto círculo Office-Théâtre.



Le Siècle, 19 de noviembre de 1894




El arte del Lentejo debió gustar, como se desprende de este breve comentario encontrado en el diario Gil Blas del día 30:

« …en la parte musical, Francisco Díaz, guitarrista español dotado de gran talento, saca de su instrumento sonidos verdaderamente originales. La Roséa [¿La Rosa?] que nos ha tocado […] es un tema totalmente fascinante.»


Gil Blas, 30 de noviembre de 1894




Y, el día 7 de diciembre, otro recital de don Paco en el mismo local, al cual asistirán la reina Isabel II y el embajador de España, invitados personalmente por el artista lucentino. Dato curioso, en esta ocasión se le anuncia como bandolinista…



Le XIXe Siècle, 7 de diciembre de 1894



miércoles, 11 de noviembre de 2009

Les Espagnols de la rue des Martyrs, 1880 (III/III)


Primera parte, en este enlace: Les Espagnols de la rue des Martyrs (I/III)
Segunda parte, en este enlace:
Les Espagnols de la rue des Martyrs (II/III)

***


No sabemos si se conservará en alguna tienda de anticuario, a la espera de un descubridor de tesoros, algún ejemplar del programa que se editó para repartir a la entrada del teatro. Sabemos que el corresponsal Yorick utilizó el impreso para escribir su artículo de El Imparcial del 8 de marzo de 1880, según su propio comentario.

...Justamente á la entrada del teatro pedí y me dieron un programa, que para mi propósito va á servir á las mil maravillas. A la cabeza léese la lista de la compañía.


La crónica de Le Figaro del 15 de enero -cuya imagen incluimos en esta entrada- menciona también dicho documento.

...Uno de los directores de esta empresa, M. Félix Jahyer, que muestra interés por esos españoles como si él mismo lo fuera, ha tenido la ingeniosa idea de escribir un folleto de utilidad para los espectadores que, como él, no saben una palabra de español. Gracias a esta pequeña guía en la que se traducen los cantos y hasta los bailes, se puede seguir la acción fácilmente (...)


La reseña de Yorick aporta también información sobre la concurrencia.

...La gente rica y jóven de la colonia española y americana acude allí todas las noches y la acompaña gran parte de la juventud dorada de París; algunos aplauden y se divierten en gran manera y consideran gran ventura y singular distincion ser presentados particularmente á alguno de los personajes que forman la delegacion de España que da aquellas fiestas.


Vamos a finalizar -hasta más información- nuestro artículo con la noticia que publicó Le Figaro del 15 de enero de 1880, en su sección diaria La Soirée Théâtrale, de la que hemos traducido algunos párrafos. Se desprende que Antonio Calzadilla, Paco de Lucena, la Cuenca, etc. montaron un espectáculo innovador que hará decir al periodista, para concluir: «...hasta esta noche, no había comprendido tan bien el significado de las castañuelas.»



Le Figaro, 15 de enero de 1880


Empezaré diciendo que los Españoles en cuestión son Españoles verdaderos.
Españoles que no han venido a París para la fiesta del Hipódromo; Españoles totalmente imprevistos a los que ningún comité ni subcomité tendrá que pagar los gastos.
Pero el imprevisto es uno de los principales atractivos de la vida parisina. Si me hubiesen dicho, hace ocho días, que yo iba a pasar una noche en ese pequeño local de la calle de los Mártires que llaman el Athenaeum, me hubiesen sorprendido. Si hubiesen añadido que iba a ver bailarines españoles me hubiesen dejado estupefacto.
En efecto, si hay algo que parecía irrevocablemente pasado de moda de este lado de los Pirineos, eran los bailarines y cantantes españoles.
Estábamos cansados de boleros, hartos de malagueñas, agobiados de seguidillas. Ningún director se habría atrevido a introducir el mínimo paso español en un espectáculo. Solo la idea de tener que volver a oír cascabeles, panderetas y castañuelas nos producía crispaciones nerviosas (...)

Los bailarines del empresario Calzadilla no se parecen a los que hemos visto hasta ahora más que en las castañuelas y las panderetas. (...) representan pequeñas escenas costumbristas populares absolutamente encantadoras. (...)
El primer ballet, un Domingo en la playa de Málaga, está lleno de sorpresas. Serenatas en los ventorrillos, olés canallas (...) extrañas melopeas que ejecutan con voz singularmente chillona; gritos salvajes y palmadas; esa mezcla verdaderamente sobrecogedora de gitanas y guitarristas, tangos, habaneras, cantos extraños (...) aventaja en originalidad todo lo que he visto en este género. Les recomiendo especialmente un paso bailado encima de una mesa de madera blanca por una mujer con un vestido largo de seda (...)




lunes, 9 de noviembre de 2009

Les Espagnols de la rue des Martyrs, 1880 (II/III)


Primera parte, en este enlace: Les Espagnols de la rue des Martyrs (I/III)
Tercera parte en este enlace: Les Espagnols de la rue des Martyrs (III/III)

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Cuando el empresario don Antonio Calzadilla se presenta en París en enero de 1880 con su compañía de baile y cante, aún retumban en la ciudad del Sena los ecos de la fiesta española acontecida en el Hippodrome la noche del 18 de diciembre. Más de veinte mil personas habían asistido en su recinto a la velada organizada para el socorro de los inundados de las provincias de Levante. Para la ocasión, afamados toreros y flamencos habían lucido sus habilidades. Así lo contaba, entre otros periódicos, La Iberia del 20 de diciembre de 1879.


...El entusiasmo subió de punto ante la aparición de las cuadrillas de toreros. Entran con incomparable gallardía los espadas Gonzalo Mora, el Gordito, Lagartijo y Angel Pastor, seguidos de los alguaciles, picadores, banderilleros y mulillas, y escoltados por los guitarristas flamencos al son de alegres aires españoles. (...) Detrás de la cuadrilla y entre la orquesta de guitarras van los cantaores: cuatro mujeres y cuatro hombres. De éstos citaré a Romero y de aquellas á la María, bien conocidos de los aficionados al cante flamenco. (...) Canto y baile flamencos, repetidos a instancias del público, que parece enloquecido por el entusiasmo.


Por La Iberia del 25 de enero nos enteramos que Calzadilla y su troupe cambian de local para continuar sus representaciones. Del Atheneum de la calle de los Mártires pasan al teatro de la rue Taitbout.






En este segundo local los verá Yorick (seudónimo del corresponsal de El Imparcial) en el mes de marzo. De su crónica -de estilo dudoso y con buena dosis de sorna- publicada el día 8 en El Imparcial sacamos unos párrafos.


...Mr Paco de Lucena, coge la guitarra y principia á tocar, mientras al compás bailan unos cuantos monsieurs y mademoiselles.
Pero no tardan los bailarines en cansarse; hay allí, sin embargo, y por fortuna, un buen mozo que va á salvar el honor español, haciendo ver a esos gabachos lo que semos la gente de la tierra. El buen mozo se llama mademoiselle Cuenca, tiene un cuerpo bonito hasta dejárselo de sobra, y va á emprender la diversion favorita de las veladas sevillanas; ¡va á jugar al toro!
Con airoso paso da primero la vuelta al redondel y saluda á la presidencia. Coge luego la capa y se la tira al toro, llamándole á la lucha. Un bailarin se acerca y hace de picador de á caballo (!), sosteniendo en una mano las riendas y en la otra la pica de combate: la lucha principia, el toro embiste, y de una cabezada hiere al caballo del picador, simpático personaje que se levanta ayudado por dos toreros entre la conmiseración de las damas de palcos y butacas. Llegan los banderilleros, armados cada uno de dos banderas (!) con punta de hierro; se lanzan sobre el animal y se las hunden en el cuello (¡bárbaros!). Toca por último su turno al matador, que armado de espada y de bandera (¡ni que fuera cada torero una casa recien acabada!), obliga al toro a aceptar la lucha, le persigue y acaba por tenderle de un volapié o de una arrancando.
La gente aplaude, vuelve á empezar la zambra y el jaleo, y el telon cae sobre los últimos compases de un bailoteo desenfrenado.


Que sepamos, estas actuaciones de la Cuenca en el París de 1880 no estaban registradas. Había datos documentales de otras actuaciones suyas en la capital francesa, en 1887.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Les Espagnols de la rue des Martyrs, 1880 (I/III)


Segunda parte, en este enlace: Les Espagnols de la rue des Martyrs (II/III)
Tercera parte en este enlace: Les Espagnols de la rue des Martyrs (III/III)

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En enero de 1880, la compañía española de baile y cante de don Antonio Calzadilla desembarca en París en el teatro del Atheneum, calle de los Mártires, con un ballet... flamenco. Hemos dicho ballet flamenco -quizá el primero de la historia- midiendo nuestras palabras, ya que la prensa francesa se refiere a la función como "ballet", y, como se verá, flamencos son sus protagonistas.

El espectáculo se divide en tres cuadros; el primero, de costumbres andaluzas, representa un domingo en la caleta de Málaga (se tituló "Un Dimanche sur la plage de Malaga" en el programa que se tradujo al francés para la ocasión). El segundo cuadro: costumbres de Cuba, una escena en la que todos los personajes son negros y cuyo tema principal es el tango Ábreme la puerta. El tercer cuadro reproduce un salón en Sevilla, la noche de un día de toros.

Hasta España llegarán los ecos del éxito...



Diario oficial de avisos de Madrid, 21 de enero de 1880


Entre el personal escogido con mucho esmero se encuentran flamencos de lujo: el guitarrista Paco de Lucena, la cantaora la Parrala y la bailaora Trinidad Huertas la Cuenca.



La Iberia, 15 de enero de 1880