Es citado como iniciador de la idea el profesor de guitarra Rafael Marín, quien -recordémoslo- un año después publicaría el Método de guitarra. Flamenco. Por música y cifra (1902).
Se intuye entre líneas la intención de presentar el Arte flamenco de una forma digna, un espectáculo apto para todos los públicos, "sin camareras, ni juergas, ni vino", rezando en el programa que "se presentarían los artistas con toda la seriedad que requiere el espectáculo".
Entre otros actores, la noticia destaca al popular Antonio Pozo El Mochuelo con sus malagueñas y Francisco Hidalgo -posiblemente un ya viejo Paco el Sevillano- con sus cañas, soleares y polos.
La Correspondencia de España, 25 de septiembre de 1901
